• +56 9 66 33 44 33
  • medioaustral@gmail.com
  • Avenida Baquedano 400 Coyhaique
CONOZCA NUESTRA PATAGONIA
Aviador Luis Omar Page y el primer vuelo en la Patagonia

Aviador Luis Omar Page y el primer vuelo en la Patagonia

La proeza de este héroe de nuestra aviación aconteció el 23 de agosto de 1914, en el Club Hípico de Punta Arenas, convirtiéndose en la primera demostración aérea acontecida en estas latitudes australes. Este suceso histórico presupone el inicio de las actividades aeronáuticas en nuestro territorio y la posibilidad cierta de unir por vía aérea a Magallanes con el resto de la patria.

Por Víctor Hernández

El 18 de agosto de 2019 publicamos en El Magallanes, una crónica titulada “Las acrobacias de Luis Omar Page y el vuelo más austral del mundo”, en donde mencionamos anécdotas, logros y proezas de este héroe de nuestra aviación, que el 23 de agosto de 1914, efectuara en el Club Hípico de Punta Arenas, la primera demostración aérea acontecida en la Patagonia. Este acontecimiento histórico presupone el inicio de las actividades aeronáuticas en nuestro territorio y la posibilidad cierta de unir por vía aérea a Magallanes con el resto de la patria.

Page fue un aviador excepcional. Su vida como aeronauta, repleta de aventuras fantásticas, aún no ha sido descrita con prolijidad. Nacido en Talca en 1885, contaba con estudios superiores realizados en la antigua Escuela de Artes y Oficios en Santiago. Luego de obtener en 1913, su acreditación como aviador militar, el alto mando del Ejército decidió prescindir de sus servicios, “por realizar maniobras acrobáticas en el país, las que estaban prohibidas en los vuelos militares”, al decir de Edgardo Villalobos, en el volumen 1, página 106 de su monumental trabajo “Historia de la Fuerza Aérea de Chile”.

Ante esta incomprensión, Page contó con el apoyo de los hermanos César y Félix Copetta, pioneros en Chile de la aviación, quienes lo estimularon a proyectar su carrera como aviador efectuando exhibiciones y acrobacias aéreas. De esta manera, ambos parientes construyeron un aeroplano al que nombran “Batuco” y organizan con Page como piloto, el primer vuelo nocturno realizado en Chile, el 27 de febrero de 1914.

El éxito de esta circunstancia histórica es considerada por destacadas personalidades magallánicas, las que se encontraban en Europa, que ven en Page al hombre capaz de efectuar una demostración aérea en Punta Arenas, y así generar en autoridades, empresarios y en la comunidad, la conciencia en que el medio aéreo puede ser a futuro, la forma de transporte más rápida y expedita para rescatar a Magallanes de su aislamiento geográfico.

De esta manera, encargan al famoso diseñador chileno radicado en Francia, Luis Sánchez Besa, la creación de un pequeño monoplano, el cual es enviado por partes en el vapor Ramsés, para ser ensamblado en el austro.

Sin imaginarlo ni proponérselo, ese lejano domingo 23 de agosto de 1914, ante el asombro y la admiración de una multitud de tres mil personas, Page iniciaba al mando de su diminuto avión denominado “Punta Arenas”, la legendaria historia aeronáutica de Magallanes.

La aeronave que surcó por
vez primera el cielo de Chile

Uno de los capítulos menos estudiados de la aviación nacional, es la serie de vuelos y acrobacias efectuadas por Luis Omar Page y el “Punta Arenas”. Luego de las demostraciones efectuadas en el austro, que tuvieron amplia cobertura y repercusión internacional, sobrevino una ininterrumpida sucesión de planeos y acrobacias, que vieron al “Punta Arenas”, surcar los cielos de distintas ciudades de Chile y del extranjero. En septiembre de 1914, Page hizo varias presentaciones en Valparaíso y Viña del Mar. El 4 de octubre de ese año, ante la presencia del Presidente de la República Ramón Barros Luco, ejecutó arriesgadas maniobras ante el delirio de aficionados y espectadores.

Page y su “Punta Arenas”, realizaron los primeros vuelos registrados en las ciudades de Talca, Chillán, Concepción, Talcahuano y Coronel. El 1 de enero de 1915 Page y su avión, ganan entre catorce competidores, la primera carrera aérea organizada en Sudamérica, al unir el trayecto entre la Escuela de El Bosque y el Cerro San Cristóbal.

Los constantes apremios socioeconómicos afligen a Page, lo que le obliga a demostrar sus habilidades ante nuevo público y otros escenarios, como si se tratase del inigualable Houdini. El 31 de julio de 1915, efectúa en la ciudad de Oruro, el primer vuelo certificado en la historia nacional de Bolivia. En la capital La Paz, es recibido y agasajado por el Presidente de aquella nación, Ismael Montes.

En Perú, gana la primera carrera aérea celebrada en Lima, ganando un estipendio de mil libras esterlinas. Después, se traslada a la Argentina en donde realiza el primer vuelo que conoce la localidad de Jujuy. En una ocasión, transportó en el “Punta Arenas”, al Presidente trasandino Hipólito Yrigoyen, a la localidad de Bahía Blanca. Como premio a sus servicios, fue nombrado director de la Escuela de Aviación de Villa Lugano. En esta calidad, y estando de visita en Montevideo, Uruguay, decide desprenderse de su avión, vendiéndolo a la naciente Escuela Militar de Aeronáutica de aquél país.

Héroe militar en Europa

En plena Primera Guerra Mundial, es invitado a Francia por el famoso vencedor del canal de la Mancha, Luis Bleriot, quien lo convence de servir como piloto de prueba en el Ejército francés. Enrolado en el grupo conocido como “Los cazadores de Pau”, tiene de compañeros, entre otros, a los célebres pilotos Simon, Fonck, Guynimer y Nungesser; juntos enfrentaron a los ases alemanes, pilotos del calibre de Boelcke, Goering, Loerzer, Loewenhart, Udet y Woss, dirigidos por el mítico barón rojo, Alfred von Richthofen. Al final de la contienda, Page resulta ser el único sobreviviente del escuadrón de extranjeros, y el gobierno francés, en reconocimiento a sus méritos le otorga la “Medalla de los Héroes”, Comendador de la Legión de Honor en tiempos de guerra.

Finalizada la contienda mundial, decide afincarse en Madrid, España. Es contratado como piloto por la fábrica Hispano-Suiza, que construía los aviones para el Ejército español, desempeñándose en esta firma desde 1919 a 1926. Su consabido arrojo y destreza, unido a su experiencia y profesionalismo, motivan al rey de España, Alfonso XIII, a nombrarlo director de la Escuela de Aviación de España, distinción que jamás volvió a ser conferida por alguna nación europea a otro aviador sudamericano.

En octubre de 1920 ejecutó el primer cruce en avión con pasajeros que conoció el estrecho de Gibraltar. Comisionado por el rey Alfonso, se le ordenó llevar una misiva al jefe de las fuerzas que combatían a los musulmanes en Marruecos y cien kilos de correspondencia dirigida a las tropas. Este acontecimiento fue reconocido como el primer correo aéreo realizado en España. Por tal motivo, el jefe del gobierno español, Miguel Primo de Rivera condecoró a Page con las insignias de la Reina Isabel la Católica.

La celebridad del aviador chileno en Europa fue documentada en varias crónicas, por dos premios nacionales de literatura: Joaquín Edwards Bello y Víctor Domingo Silva. Con motivo del cincuentenario de la Fach, en 1980, su hijo, Omar, escribió para la revista de la Fuerza Aérea, la siguiente reseña:

“La fama de Page en España superó a la de su tierra. Todo Madrid pronunció su nombre. En los barrios bajos, los chicos corrían por las calles con una hélice de papel pegada a un palito gritando ¡El chileno, el chileno! Todo juego con hélices se llamaba “El chileno”. Nunca hasta entonces los españoles habían visto sobre sus cabezas los loopings, las caídas mortales, los tirabuzones, los virajes, aterrizajes forzosos y vuelos nocturnos. Todo esto lo hacía el chileno diariamente; era parte de su trabajo jugar con los abismos y la muerte, probando la resistencia de los aparatos sobre los techos de los edificios”.

Regreso a Chile y fallecimiento

Luis Omar Page regresó a Chile sólo a fines de 1939, ingresando a trabajar como piloto de la Línea Aérea Nacional (Lan). Más tarde, el Presidente de la República, Juan Antonio Ríos Morales, lo designó durante su administración (1942-1946) gobernador en tres departamentos: Curepto, Cachapoal y Pisagua.

Este prócer de nuestra aviación falleció en Santiago, el 18 de junio de 1956. Sus restos se encuentran sepultados en el Mausoleo de Honor de la Fuerza Aérea de Chile, en el Cementerio General en la capital.

En Punta Arenas, el 23 de agosto de 1964, el Club Aéreo de Magallanes erigió al interior del Club Hípico local un monolito conmemorativo que recuerda los cincuenta años del primer vuelo realizado en el austro. En tanto, este 2020, integrantes de la junta de vecinos Villa Torres del Paine en colaboración con otras organizaciones comunitarias, han ideado en los alrededores de Bahía Catalina, el proyecto Paseo Aeronáutico, que busca recuperar en un gran espacio público, las figuras de ilustres nombres de la aviación regional, entre ellos a Margoth Duhalde, Arturo Merino Benítez, Franco Bianco, Gunther Pluschow, Carlos Fischer y Luis Omar Page.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *