Precauciones en la conducción con niebla

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El principal problema de la niebla es la escasa visibilidad por lo que debemos circular a baja velocidad. No utilices la luz larga, sino la luz de cruce y las antiniebla en el caso de que no veas las de cruce de los demás vehículos. Mantén la distancia de seguridad y cumple la regla esencial: “ver bien y ser visto”. Aumenta la nubosidad en el noroeste y persiste las niebla en el interior.
La falta de visibilidad es el principal problema de la niebla. Por eso, debemos tomar las precauciones necesarias para ser vistos por los demás conductores y también ver a los demás usuarios de las vías. El RACE da una serie de consejos a la hora de conducir con niebla: Las luces antiniebla las tenemos que poner solo en el caso de que no veamos las luces de posición de los coches que van por delante de nosotros. Cuando te encuentres con niebla, no utilices la luz larga ya que lo que se produce es un espejo porque proyecta el haz de luz más alto y la consecuencia es que se ve mucho peor por lo que lo correcto es usar la luz de cruce.
Ya que hay poca visibilidad, necesitamos mayor tiempo de reacción por lo que hay que disminuir la velocidad del coche, mantener la distancia de seguridad y no invadir el carril contrario. Otro concepto que hay que tener en cuenta es no realizar adelantamientos en el caso de que no exista visibilidad suficiente.
A la hora de adaptar la velocidad y la distancia de seguridad con el vehículo que tienes delante tienes que tener en cuenta la regla de las 3V: Regla de las 3V = Visibilidad (V) = Velocidad (V) = Vehículo delantero (V) Ejemplo: Visibilidad (50 metros) = Velocidad (50 Km/h) = Vehículo delantero a 50 metros. Además de tener en cuenta esta regla, hay que evitar frenar de forma brusca. En el caso de que la niebla sea muy densa, hay que tomar como referencia las marcas viales de la derecha de la calzada. En autopista y autovía hay que circular siempre por el carril derecho. Hay que prestar atención a los vehículos de dos ruedas y a peatones por ser menos visibles con la niebla. En definitiva, hay que cumplir con la regla esencial: “ver bien y ser visto”. Normativa En el Reglamento General de Circulación, en el capítulo X sobre la “Utilización del alumbrado”, sección segunda, artículo 106 (página 64 de este enlace) se indica que es obligatorio el uso de alumbrado cuando existan condiciones meteorológicas o ambientales que disminuyan sensiblemente la visibilidad como es el caso de la niebla.
La luz antiniebla delantera puede utilizarse aislada o simultáneamente con la de corto alcance o, incluso, con la de largo alcance. La luz antiniebla delantera sólo podrá utilizarse en dichos casos o en tramos de vías estrechas con muchas curvas, entendiéndose por tales las que, teniendo una calzada de 6,50 metros de anchura o inferior, estén señalizadas con señales que indiquen una sucesión de curvas próximas entre sí, reguladas en el artículo 149. La luz antiniebla trasera solamente deberá llevarse encendida cuando las condiciones meteorológicas o ambientales sean especialmente desfavorables, como en caso de niebla espesa, lluvia muy intensa, fuerte nevada o nubes densas de polvo o humo. El hecho de circular sin alumbrado en situaciones de falta o disminución de la visibilidad tendrá la consideración de infracción grave.

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